Por ahí dicen que para saber si estás del lado correcto de la historia solo basta con mirar quienes están del otro lado…
Gustavo Petro es el nuevo presidente de Colombia elegido por voto popular, por una Colombia cansada y con ganas de un cambio, en su mayoría atizada por jóvenes, una masa voluble fácilmente manejable por ideologías populistas, muchos con ansias reales de cambio libertad y progreso, pero en su gran mayoría personas adoctrinadas por el odio a una clase política que en su momento fue la única solución para salir de la oscuridad en que la violencia tenia sumergida a Colombia.
¿Qué se viene con Petro como presidente?
Es la gran pregunta que muchas nos hacemos y sin ser expertos analistas políticos y económicos lo que se puede observar a simple vista y en términos sencillos es el aumento del gasto estatal, la elefantización del gobierno es decir se crean más puestos burocráticos generalmente para pagar favores políticos, tal cómo se ha venido presentando en la Alcaldía de Medellín.
Especulación en el mercado, tanto productores como distribuidores querrán comenzar a elevar el valor de sus productos previendo posibles cierres o aumento de impuestos para las empresas, pequeñas grandes o medianas.
Fuga del capital humano, los grandes talentos no van a ver atractivo trabajar en Colombia debido a la gran cantidad de factores que atentan con la economía, así mismo los medianos y grandes capitales van a salir del país, los «ricos» se van con su plata y cierran sus empresas dejando a miles sin empleo, el que tiene plata puede comenzar de nuevo donde quiera, y esto deja a la clase baja en las manos de los subsidios del gobierno, y si el gobierno te da plata para qué vas a trabajar, eso acaba con la mano de obra, sube los precios de todo y sube la inflación,
Datos económicos a Junio de 2022:
- Inflación 6.55%
- Desempleo 11.2%
- Precio del dólar $3.900
- Galón de gasolina $9.000
- Inversión extranjera en el país us$9.500 billones
- Ocupación hotelera estimada del 65%
En general una economía dinámica, creciendo en casi todos los sectores, estos datos son de obligatorio monitoreo pues serán la calificación para saber si Petro y su gente si fueron el cambio.
Cómo afrontar lo que se viene
Primero y antes que cualquier tipo de acción desesperada, quienes no estamos de acuerdo con el sistema político que plantea Petro debemos ocuparnos de replantear que es la derecha y como volver a enamorar al pueblo de los ideales de la libre empresa, el respeto y el libre desarrollo.
Se necesita pensar de forma precisa como crear una nueva derecha, fuera de los lineamientos y postulados de la vieja derecha de que lo único que servía era la guerra y el choque frontal contra los delincuentes, ya sabemos que en general nadie quiere a la guerrilla, pero en general también todos prefieren tenerlos como políticos que como terroristas.
Y es ahí donde la derecha perdió la batalla, en el campo de las ideas y es ahí donde debemos volver a enamorar a un población cada día mas cansada de la política de derecha que se quedó en que la paz solo se logra a plomo y la izquierda mientras tanto y desde hace más de 70 años se metió en las universidades con sus ideología.
¿Y si gana Petro? Guía para sobrevivir a la extrema izquierda

«La izquierda fue muy hábil para fracturar y debilitar el relato basado en el temor a que Colombia se convierta en otra Venezuela» dijo Julio César Iglesias, autor del libro «¿Y si gana Petro? en entrevista con PanAm Post.
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En el libro ¿Y si gana Petro? Una guía para sobrevivir a la extrema izquierda, Julio César Iglesias busca preparar a los colombianos ante un eventual triunfo del exguerrillero del M-19.
Con este libro el autor quiere ofrecer estrategias para proteger el patrimonio de los colombianos ante la amenaza de un gobierno socialista y sus históricas políticas de expropiación. El ejemplo más claro está a pocos kilómetros en la vecina Venezuela. Y aunque Gustavo Petro haya firmado en una notaría su promesa de no expropiar, los eufemismos siempre le han servido a la izquierda para incumplir sus acuerdos.
En este tema existe un gran temor sobre el alcance de su propuesta de «democratización» de la tierra. Además, todos recordamos claramente cómo Hugo Chávez en Venezuela, siendo candidato, prometió entregar el poder en cinco años, juró que no era socialista y descartó expropiar empresas y cerrar medios de comunicación. La historia cuenta todo lo contrario y hoy los Venezolanos caminan sin rumbo por el mundo entero.
El temor no solo es la expropiación, el temor real debería ser el daño económico que se va a generar en todos los niveles de la sociedad colombiana basada en un sistema político que nunca a demostrado ser exitoso. De hecho ningún sistema es completamente exitoso y hasta en la economía más fuerte siempre habrán pobres pero con la libertad para salir de esa situación y es que la pobreza más que una situación es por lo general una decisión personal y siempre será más sencillo culpar a factores externos que responsabilizarnos de ella.
Pero en definitiva y como lo dice Julio César Iglesias, los casi dos millones de venezolanos residenciados en Colombia siguen siendo el vivo ejemplo de que las promesas de cambio no siempre son para mejorar. Y si bien Petro puede acumular algunas ventajas en su tercer intento por llega a la Presidencia, no es invencible y ahora depende de la oposición generar un control estricto para no dar la libertad de hacer lo que quiera con Colombia.