En un atípico Global Big Day – Conteo Mundial de Aves de este mes de mayo de 2020, los avistadores, biólogos, especialista, aficionados, fotógrafos y comunidad en general, ésta última por vez primera, se apoderaron de los balcones en sus casas, apartamentos, solares, terrazas, huertas rurales, a fin de ir contabilizando las especies de aves que avistaron alrededor de sus hogares, totalizarlas y posteriormente montarla a un listado universal, bajo la consigna de #QuédateEnCasa.

En definitiva, no fue muy clara la convocatoria y aún menos, el sistema de reconocimiento para el país, el Departamento, quien obtuviera el mayor conteo de especies de aves en su región, pues le anexaron una “arandela” a nivel mundial al asunto: el envío de listas, este jugaba aparentemente, como el primer ítem para declarar y reconocer un primer lugar.

Las listas, son unos formatos preestablecidos por el organizador, en este caso, TheCornellLab of Ornitholigy, en el cual aparecen, los nombres científicos de las aves, o el nombre en inglés, un recuadro para anotar el número de aves observadas durante 24 horas, en este caso el 9 de Mayo, alguna observación si se desea y la posibilidad de adjuntar material multimedia acerca de la misma.

Muchos participantes a nivel mundial hemos logrado en una sola lista, enviar los conteos por especie, por ejemplo; 100 especies en un área determinada y suman 1000 individuos. Así lo hemos reconocido por 5 años, pero ahora aceptaron enviar listados por especies, incluso acordada por sectores, cada una hora. Esto es sencillo de explicar: quien anteriormente enviaba un listado, ahora pudo enviar más de 10 y lo toman como participación y conteo, cosa ilógica pues en el caso de los Estados Unidos, enviaron los participantes 66.738 listas para 709 especies de aves, mientas Colombia envía 7.014 listas para 1.440 especies, obteniendo este primer lugar por cuarto año consecutivo. No es el envío de listas lo que da el potencial a un país o región, son las especies allí existentes.

A nivel interno, en Colombia, la situación fue más bonita y clara: Antioquia lidera por tercer año consecutivo el conteo de especies con 600, le sigue Valle del Cauca con 548, el Meta con 532, Caldas y Cundinamarca con 505 entre otros.
Dadas las condiciones de no haber desplazamiento a sectores y regiones habituales por los observadores de aves en todo el mundo por la pandemia que nos afecta para estas fechas, es ostensible la reducción en el conteo de especies pero se mantiene el referente de las cerca de 10.508 especies de aves en el mundo, del número importante de avistadores, 564.896, los listados que se han manejado, cerca de 44.181.571, del lugar privilegiado de Colombia con sus aproximadamente 1.941 especies registradas, el cual nos continúa convirtiendo el país más diverso en avifauna, la posición de honor de Antioquia en el contexto nacional, Valle del Cauca siguiendo de cerca, el repunte de Caldas y Cundinamarca y el gran esfuerzo del Meta.

Esta declaratoria de pandemia afecta todo el desarrollo de nuestras actividades, y en el caso de la observación de aves, debe volcarnos en este inmediato futuro hacia las comunidades rurales, sitios donde están las mayorías de especies, pues a nivel citadino y en el caso del Valle de Aburrá, el promedio de observación estuvo en el orden de unas 20 especies por avistador.
Las casas campesinas, sus pobladores, esas comunidades son valiosas en la plantación de especies arbóreas locales llamativas para las aves, la enseñanza, capacitación y manejo de plataformas amigables para tener un censo real de las especies que podremos encontrar tanto en estas especies, como mamíferos, insectos, material arbóreo repito y cuidado de las fuentes hídricas
Pero el resultado más notorio es el acompañamiento de efectivos de la Policía Nacional de Colombia, Policía de Turismo y las comunidades en general que desde ya, valoran a esos nuevos reconocidos vecinos, quienes siempre han estado allí, pero que no eran valorados con atención y que con sus poblaciones registradas, no sólo en un cálculo aproximado sino en reconocerles el aporte a la naturaleza con su dispersión de semillas, su cantos y coloridos y llamativos plumajes, permitirán todos disfrutar de la majestuosidad de un país que ha volado de nuevo alto: Colombia.
Foto de portada: Guacamayas carsecas – Ara severus por Juan Rafael
Todas las fotos son propiedad y cortesía @JuanRafael