Por: Juan Rafael GómezArbeláez- Avesenelmedio@gmail.com
Una ruta no muy común, nos ha llevado desde Envigado hasta Huango. Sí. Conocer el Proyecto Hidroituango, su contingencia, su realidad, Medellín, Bello. Copacabana, Girardota, Barbosa. Trayecto del Área Metropolitana, sorteando las inclemencias del tráfico lento, pesado, fuerte, hasta exagerado. Una brisita fresca cuando tomamos delante del Hatillo la vía a Don Matías.

Y que continúe el espectáculo; montañas en todo su esplendor, su verdor; como construyendo nidos, los humanos poblamos espacios aun permisibles, pero que dejaran en un futuro huella. Ascendemos vía Costa Atlántica y los meandros, aun preservan la realidad de un cauce, el del Río Medellín – Porce en el norte, y con otras intenciones, también no tan futuristas, de ponerlo recto.
Vale la pena observar los que aún existen.

Humo industrial en el cielo de Barbosa, de Girardota. Ganado, vehículos en lavaderos a la orilla de la vía a Matasano. Mas verde, más fresco, más alto más en la montaña nuestro ascenso.
Un pálido y tenue rayo de sol trata de romper la fría mañana de este norte. Las ventas en carretera, los fogones en leña llaman al visitante a tomar algo caliente. Excelente vía. Mejor el paisaje. Partidas para Entremos. San Pedro, todo este norte conectado y una población ganadera que se confunde en hatos por los frescos pastizales.
Santa Rosa de Osos, con entrada evidenciando ya el volumen de tráfico automotor que sigue manteniendo, y va en aumento. Cualquier persona queda extasiada visualmente al contemplar la extensa planicie, el verde follaje que se entremezcla con montañas y sus pinceladas donde aparecen las coloridas casas antioqueñas. La tesón del trabajador del campo, ya más mecanizada su labor, pero en corrillos se les ve departiendo a las entradas de los caminos, de las veredas, un poncho terciado, un sombrero sin ninguna marca y hasta un cigarro apretado a los dientes mientras gesticulan.
Olor a cuajada, a pan, a harina, a queso, a ganado. A tierra abonada, a desarrollo. Aromas y colores que alegrar el recorrido en esta altiplanicie que nos invita a tenerla más en cuenta, a admirar su valor por la cercanía, su historia y desarrollo. Su empuje. Esa es la visión de una primera parte de un viaje, tan a la medida desde cualquier punto de nuestro Valle de Aburra.

En Llanos de Cuivá, más potreros, más gélido el recorrido. Más plantaciones industriales de pino. Más aserraderos. Y es frente a este Corregimiento, donde está el cruce a mano izquierda para seguir a Huango. Municipio muy nombrado por estas fechas pero que para llegar allí, se debe conocer también de ese grupo de antioqueños que viven en San José de La Montaña, en San Andrés de Cuerquia, por una vía que le robó rasguños a la montaña, en excelente estado, bajando por todo el borde del Río San Andrés, de las areneras de El Valle, en Toledo, líuango, Pescadero, Valdivia, Yarumal, en fin. Un norte bien definido, demarcado por corrientes de aguas rápidas, que han dado sustento a comunidades enteras a través de la historia y que son d ireccionadas por el segundo río más importante de Colombia: el majestuoso Cauca.

Bien vale la pena agendar estos recorridos desde las Agencias locales de turismo, Operadores y donde la historia de más de 4 siglos, la cultura allí vivida, el arte de compartir con las aguas rápidas, ha permitido a esta fecha y a unos kilómetros más adelante, la construcción de Hidroituango.
Son cerca de 5 horas desde Medellín y donde de seguro, Ituangoy todos estos municipios contarán en breve con una comunicación tan directa a la Costa Atlántica, que el Proyecto Huango será visto no solo como un gran generador de energía, su razón de ser, el 17% para todo el país, sino una fuente económica para gestionar el Turismo, el Ecoturismo en general.
Mientras tarto desde el Aburra Sur, iniciamos el recorrido para conocer más de nuestro hermoso Norte.